Deseo de volar
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Durante
muchos años, la idea de volar desveló a
hombres y mujeres que, sin importar la burla o los intentos fallidos,
seguían alimentando su imaginación con el deseo
de conquistar los cielos.
El año de 1783 marcó el
comienzo de la aventura de volar en un gran globo. La invención
estuvo a cargo de los hermanos franceses Joseph y Jacques Montgolfier,
a causa de eso se le llamó Mongolfiera.
Este primer globo
fue construido de lino y se forró en
papel. Tenía 11 metros de diámetro y un peso aproximado
de 226 kilogramos. Su primera elevación se hizo sin personas
a bordo, gracias al principio de Arquímedes, que dicho
muy sencillamente es aire caliente que ejerce una fuerza de abajo
hacia arriba.
Posteriormente, los hermanos Montgolfier repitieron
su experimento en Versalles, ante Luis XVI y su corte. El globo
se llenó con
aire caliente, se usó una cesta y dentro de ella se colocó una
oveja, un gallo y un pato, que resultaron ilesos.
El 21 de noviembre
siempre de 1783, dos franceses, Jean François
Pilâtre de Rozier y François Laurente d'Arlandes,
se convirtieron en las primeras personas en abordar un globo.
Este fue diseñado por los hermanos Montgolfier y tenía
incorporada una cesta de mimbre provista de un horno con leña
que mantenía el aire caliente en el interior. Este vuelo
se realizó sobre París, duró 25 minutos
y se recorrieron unos 8 Kilómetros.
Dos meses más
tarde, se daría otro paso importante
en la materia. El físico francés, Alexandre César
Charles, construyó e hizo volar un globo aerostático,
pero esta vez lleno de un gas de menor densidad que el aire:
el hidrógeno.
En ese momento, se logró producir
hidrógeno gracias
a la acción del ácido sulfúrico sobre limaduras
de hierro y para que el gas no escapara por el globo, se construyó con
una tela fina de seda que se recubrió con goma. El vuelo
registrado fue de 45 minutos, logrando un desplazamiento de 24
kilómetros, sin embargo este transporte no duró mucho,
debido a que en el momento del aterrizaje, las personas aterrorizadas
lo destruyeron.
A partir de estos experimentos y gracias al empeño
y trabajo de algunos soñadores, el ser humano había
conquistado el aire y estaba aprendiendo a volar.

Su principio
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Actualmente, volar no es una acción que sorprenda
a muchos, incluso no se elaboran muchas preguntas a su alrededor.
Empero, en el siglo XVIII y XIX, cuando se empezaba, no solo
generó miedo
sino también sorpresa.
No era para menos, solo hay que
imaginar la impresión
que debe dar ver de pronto un gran globo en el cielo. El espectacular
desarrollo de los vuelos en globo, se logró gracias a
la comprensión de los fenómenos caloríficos.
De
esta manera, el globo se eleva debido a que es un cuerpo más
ligero que el aire. Por la misma razón, un
corcho puede flotar en el agua (el corcho es más ligero
que el agua).
Así, un globo vuela debido a que el gas que
alberga en su interior, sea helio o hidrógeno, es menos
denso que el aire. La manera de hacerlo ascender es por medio
de la liberación
de lo que se conoce como lastre, que son sacos llenos de arena,
que se colocan alrededor de la cesta.
Una vez lograda la altura
deseada, el globo se puede hacer descender por medio la apertura
de una válvula que permite que el
gas escape.
Hoy : :
En sus inicios, el globo adquirió gran
importancia en el transporte de mercancías. En estos días,
existen formas más eficientes para cumplir dicha tarea,
por lo que el globo ha dejado de usarse para esos menesteres.
Hoy,
el globo se usa principalmente en dos actividades. La primera
de ellas es con fines científicos, por medio de los llamados
globos cautivos, que son sujetados fuertemente por medio de claves
de acero, para realizar observaciones en sitios y materias específicas.
Tal
es el caso de los globos que se utilizan en meteorología
para registrar la presión, la temperatura y la humedad
a grandes altitudes. De igual forma, se emplean los globos sonda.
Son pequeños, no tripulados y provistos de equipo de radio
para transmitir datos.
La actividad recreativa es la segunda área
en la que el globo ha tomado mucha fuerza. Se ha convertido en
una manera de conocer y disfrutar de las riquezas de la tierra
desde el aire.
"La primera vez que me subí en un globo
tuve miedo de sentir vértigo, pero cuando observé la
majestuosidad del Volcán Arenal, se me olvidó todo,
disfruté el
viaje y me sentí libre", comentó Aurelia Rodríguez,
quien tomó un tour por las llanuras de San Carlos.
La
tranquilidad de desplazarse en globo por las alturas, sin el
ruido y congestionamiento de las carreteras, hace que sea una
actividad recreativa para unos, o aventurera y deportiva para
otros.
En el caso de Costa Rica, solo se ofrece
el globo turístico,
teniendo la posibilidad de visitar Turrialba y San Carlos.
No existe en el país, una competencia deportiva que
reúna a los amantes de este deporte, quizás
se deba a que no todos poseen en sus casas una cochera
tan enorme como para guardar tan particular transporte. |
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Está "volado"...
A mediados
del 2003 el hombre más "volado" del
mundo cumplió su sueño. El estadounidense
Steve Fosset, logró en tan solo 18 días,
darle la vuelta al mundo en globo, imponiendo a la vez,
un récord mundial.
Con 54 años de edad, este
comerciante, aventurero, triatlonista, navegante y escalador,
cumplió el
reto que se había puesto desde 1997. Autofinanciado
y a bordo de un globo Roziere, movido por hielo y aire
caliente, Fosset se desplazó a 80 kilómetros
por hora.
Dentro de la cesta, Steve se alojó en una cápsula
de 2.1 m de largo y 1.4 m de ancho, se asistió con
oxígeno líquido, mantuvo una dieta al estilo
militar y descansó en una bolsa para dormir.
Si
bien es cierto que esta aventura le costó unos
$350 mil, al haber impuesto un nuevo récord,
recibió $1
millón, que de seguro ya tendrá presupuestados
para su próxima aventura.
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