Laboratorio natural :
En
tan solo 24 km2, la Isla del Coco alberga una serie de condiciones
climáticas y ecológicas que la hacen tener una
importancia científica y geopolítica de gran cuantía
para Costa Rica.
Constituida como Parque Nacional en 1978 y como Área
de Conservación posteriormente, a partir de ese momento
la isla empezaría a ser acreedora de diferentes títulos
internacionales que refuerzan su trascendencia.
Así, el 4 de diciembre de 1997, la Organización
de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y
la Cultura, UNESCO, la declaró Patrimonio Natural de la
Humanidad y en 1998 fue distinguida como Humedal de Importancia
Internacional bajo la Convención Internacional Ramsar.
Para
don Fernando Quirós, Director del Área de
Conservación Marina Isla del Coco (ACMIC), esto "es un
compromiso muy fuerte porque trasciende las fronteras del país
y ahora los ojos de la comunidad internacional están sobre
ella".
Si bien es cierto estas denominaciones hacen que la isla
no pase desapercibida, también conlleva una muy buena
carta de presentación para gestionar donaciones y ayudas,
nacionales y extranjeras, para poder salir adelante con los gastos
de operación
y desarrollo de proyectos.
La Isla del Coco es un territorio oceánico poseedor de
una biodiversidad única y excepcional, con organismos
de diversos orígenes y un alto endemismo, que la convierten
en un laboratorio natural, desde donde se pueden investigar especies
y monitorear el clima.
Una radiografía : :
Con una precipitación anual promedio de 7000
mm, Cocos (como aparece en algunos mapas), es poseedora de un
clima tropical per húmedo y de una temperatura promedio
de 27º C.
Por
estas características, no es fácilmente perceptible
la época seca. Es en los meses de enero a marzo, setiembre
y octubre, que se presenta una disminución en las lluvias,
por lo que se le considera como el período seco. Sin
embargo, en ocasiones las lluvias son extremas y se presentan
a lo largo del año.
Su topografía es irregular y abrupta, con presencia
de acantilados, ríos, quebradas y cascadas. Alrededor
de la isla hay un gran número de cuevas submarinas y
dentro de ella, el punto máximo de elevación
es el Cerro Iglesias, con una altura de 575 m.s.n.m.
Años atrás
: :
Sobre la historia de la isla, conversamos ampliamente
con Christopher Weston, autor del libro Isla del Coco y gran
conocedor de ese territorio. Nos cuenta don Christopher que existen
diversos registros históricos y que uno de ellos data
de 1526 y da fe del primer arribo documentado, el visitante fue
el navegante español
Juan Cabezas.
Treinta años después, en el planisferio de Nicolás
Deslines estaba presente la isla con su nombre actual, pero no
fue hasta el 21 de agosto de 1869 que pasó a ser parte
del territorio costarricense.
Esto se logró gracias a la gestión del presidente
de la República don Jesús Jiménez, quien
comisionó al Teniente Rafael Oreamuno a que enarbolara
la bandera tricolor.
Sin embargo, en 1832 fue cuando los costarricenses
de la época
tuvieron el primer contacto con la isla, debido a que una expedición
de chilenos se había extraviado y el gobierno envió un
navío para su rescate.
Incluso se afirma que fue gracias
a esta acción, que
Costa Rica ganó derechos sobre la isla y todavía
es difícil de imaginar cómo llegaron hasta allá los
encargados del rescate y en cuánto tiempo.
Siendo ya territorio
de Costa Rica, en 1874 el General de División
y Presidente de la República Tomás Guardia, consideró utilizar
la isla como presidio para todos aquellos que:
"merecían la pena de muerte, (...) los reos que se
fugaren del presidio de San Lucas. Los criminales reincidentes
por tercera vez (...). Los reos a los que se conmute la pena
impuesta por delitos de contrabando u otros que no produzcan
infamia...".
La intención era que cada uno de estos reos cumpliera
tareas agrícolas, sin embargo, este centro penal no fue
tan funcional como se hubiese querido. Los gastos operacionales
eran tan altos que el gobierno no pudo seguir costeándolos,
por lo que en 1882 se suspendió el decreto.
Curiosos visitantes : :
Si de conocer la historia
de la isla se trata, debemos contar que las notas apuntan que
desde el siglo XVII, este territorio recibía ya a visitantes
muy particulares.
Piratas y corsarios encontraron en nuestra isla
un lugar de descanso y abastecimiento de agua, madera y peces,
que les permitía
alimentarse ellos y recargar sus naves, para proseguir con la
vida de aventureros que llevaban estos peculiares hombres.
La
mayoría de estos piratas traía consigo no solo
la necesidad de encontrar albergue para ellos sino también
para sus tesoros. Así, el pirata Edward Davis de quien
se cree que saqueó un tesoro en León de Nicaragua;
Benito Bonito y el capitán William Thompson de quienes
se sospecha que sustrajeron el tesoro de Lima, estuvieron por
estas coordenadas.
Cuenta la leyenda que esos tesoros quedaron
ocultos en la isla, por lo que para muchos caza recompensas,
se convirtió en
una "expedición" casi obligatoria, a tal punto que se
le llegó a llamar la Isla del Tesoro.
Incluso el alemán Augusto Gissler, nombrado Gobernador
de la Isla en 1897 y quien quiso establecer a 50 familias alemanas
con el fin de que trabajaran la tierra, trató durante
17 años de encontrar alguno de los tesoros infructuosamente.
El
impacto ecológico de esta búsqueda fue nocivo,
por lo que según comentó don Fernando, actualmente
solo se otorgan permisos con fines investigativos, dado que la
isla es un gran laboratorio.
¿Qué hacer?
: :
Hablar de la Isla del Coco es hablar necesariamente
de un destino mágico para los amantes del buceo, que pueden
encontrar una rica fauna y flora marina, de la cual puede conocer
más
en la sección de biodiversidad.
Empero llegar hasta la
isla no es tarea fácil ni económica.
El viaje puede tardar de 30 a 36 horas con mar calmo, por lo
que en la mayoría de los casos las personas deben tomar
alguna operación turística, debido a que llegar
por medios propios es difícil.
Sin embargo, si usted es
de los afortunados que poseen algún
transporte marino, es importante que sepa que los navíos
solo pueden anclar en dos de las bahías: Wafer y Chatham.
Esto debido a que en las otras hay presencia importante de arrecifes
y además las mismas condiciones del mar, podrían
dificultar el ingreso de barcos.El derecho de anclaje oscila
de $25 a $150 dependiendo del tamaño
del navío y el derecho de admisión es de $25.
Por
las condiciones y características de la isla, el Área
de Conservación no ofrece a los visitantes ningún
lugar donde se puedan hospedar, ni comodidades para la compra
o preparación de comida. Eso sí, en las instalaciones
del parque usted puede encontrar duchas y sanitarios a su disposición.
Lo
anterior, conlleva a que prácticamente la vía
más cómoda de llegar y permanecer en las costas
de la isla, sea por medio de empresas que se dedican al turismo
en la zona (ver recuadro con información).
Si bien el buceo
es una de las principales atracciones, dentro de la isla es posible
recorrer senderos, visitar cataratas y miradores que le regalarán
un frescor a sus ojos.
Su clima, el mar, su biodiversidad, sus
costas. Todo en conjunto hace de la Isla del Coco una excelente
escapada para nacionales y extranjeros. Si bien no es un viaje
que se pueda realizar todos los meses (por distancia y por costo),
podría ser una
bonita meta por alcanzar el visitarla al menos una vez en la
vida.
Destinar algunos ahorros o sorprender a la persona que uno
quiere con un viaje a Cocos, de seguro será inolvidable.
Los tres días de viaje (ida y vuelta) no serán
ningún
problema. Si usted ha soñado con ir allá, después
de estar en sus costas y tierra, el deseo por regresar será aún
más grande.
El verdadero tesoro de la Isla, no está escondido sino
que está a la vista de cuantos afortunados llegan hasta
allá. |