A las 12 media noche del sábado 15 de octubre, y bajo
una gran luna amarilla que los acompañó con su
luz durante toda la noche, los equipos salieron de Chilamate
en bicicleta para recorrer aproximadamente 130 kilómetros.
Durante esta etapa, los cuartetos sufrieron con la dificultad
y tecnicidad del terreno. Muchos comenzaron a sentir los estragos
de una carrera que desde el principio mostró que iba
a ser de todo menos fácil. El equipo El Gavilán
Lodge-Heinz perdió a dos competidores que se retiraron
por problemas físicos. Los otros dos siguieron en competencia.
El primer Puesto de Control (PC) fue en el Hotel Laguna del
Lagarto Lodge en Boca Tapada.
Los primeros rayos del sol comenzaron a salir y los participantes
seguían pedaleando. A las 10 de la mañana el
primer equipo, Hotel Ara Ambigua-Reto
Turrialba, apareció en el PC2 que se ubicó en
La Finca Diamante seguido del equipo La Quinta Inn-Desafío-Red
Bull y Hotel El Bambú-Pozo Azul. Sin embargo, la La
Quinta Inn-Desafío-Red Bull salió primero de este PC
y se colocó en el primer lugar.
Entre cultivos de piña y naranja y con una temperatura
de 33°C, los ciclistas siguieron por los poblados de San
Gerardo, Ángeles Norte, Carrizal y Río Cuarto
hasta el Río Hule, donde hicieron transición
a la siguiente etapa. Aquí dejaron la bicicletas y se
metieron a caminar por el cauce del río que los llevó hasta
la naciente, la Laguna de Hule. La caminata no era larga, pero
lo resbaloso de las piedras y la fuerza del caudal hizo lento
el avance.
Desafío-Red Bull fue el primer equipo en comenzar el
canyoning por el río Hule a eso del medio día.
Reto Turrialba, Pozo Azul y Explornatura lo hicieron después.
Los equipos tenían tiempo de entrar al cauce hasta las
3 de la tarde, después de esa hora la organización
los desviaba a la Laguna por otro camino. Solo estos cuatro
equipos lograron entrar antes de la hora de corte.
Minutos antes de las tres, Estación Biológica La Selva-Ríos
Tropicales llegó al área
de transición, después de haber perdido mucho
tiempo en un desvío que resultó ser muy complicado
y los atrasó. El equipo Selva Verde-Orosi llegó a
la transición
a las tres de la tarde pero se tomaron un tiempo para que a
uno de sus compañeros lo evaluaran los médicos.
La evaluación determinó que sufría una
infección urinaria por lo que hasta allí llegó la
competencia para él. Los demás integrantes siguieron
en la carrera.
Mientras tanto, de acuerdo con los planes y el reglamento,
la organización recortó la ruta para los que
iban más atrás, aplicando las penalizaciones
correspondientes.
La tarde empezó a caer y los primeros equipos comenzaron
a pasar por la Laguna Hule. Las diferentes tonalidades de verdes
de la montaña y del agua de la laguna, cambiaban de
intenso a más claro, mientras las nubes se movían
y dejaban solo un pequeño espacio para que pasaran los
tímidos rayos del sol.
Al rato, el sol desapareció por completo y una intensa
neblina cubrió el paisaje. Las luces de los cascos se
encendieron, la caminata que les esperaba sería larga
y agotadora. Cariblanco, Colonia Virgen del Socorro, San Ramón,
La Estación El Ceibo y Magsasay Lodge, fueron algunos
de los puntos donde pasaron para cumplir con tareas de navegación.
Luego siguieron con la etapa de caminata y monta. Dos competidores
iban a caballo y los otros dos a pie. A esta altura de la carrera,
solo dos equipos cumplían con toda la ruta: Desafío-Red
Bull y Mundo Aventura-Pozo Azul.
Durante la noche, dos integrantes de Ríos Tropicales
se retiraron y el grupo de Orosi se perdió durante 12
horas en la montaña.
Al amanecer del 16 de octubre, comenzó la etapa de
rafting por los rápidos del río Sarapiquí,
hasta la unión de este río con el río
Puerto Viejo, donde dejaron las balsas, hicieron un recorrido
de 3 kilómetros remando río arriba en canoa,
para volver al punto de inicio y ahí terminar de bajar
el río en neumáticos hasta el muelle en Puerto
Viejo y terminar la competencia caminando hasta las oficinas
de Aventuras del Sarapiquí en Chilamate.
El equipo Desafío-Red Bull, conformado por Ligia Madrigal,
Eduardo Baldioceda, Rom Akerson y Rodrigo Carazo, lograron
completar la totalidad de la ruta juntos y sin penalizaciones,
lo que les dio el primer lugar del Sarapiquí Adventure
Race. Igualmente, Mundo Aventura-Pozo Azul realizó todo
el recorrido y obtuvo el segundo lugar.
"La competencia
estuvo súper dura. La etapa más
difícil fue la caminata que fue muy larga, ya teníamos
dos noches sin dormir y había mucho barro y calles
que no estaban en el mapa. La cleteada también fue
larga y dura, por el tipo de calle y los barriales. La parte
más bonita de la compe fue el cañón
y llegar a la meta" Rodrigo Carazo, Capitán equipo
La Quinta Inn-Desafío-Red Bull.
Por otro lado, la categoría Adventure compitió todo
el domingo. Participaron tres personas en categoría individual,
tres trios y siete parejas. Primero fue una caminata por los
senderos boscosos del Hotel Selva Verde, luego la etapa
de ciclismo que fue bastante dura por el calor, las cuestas
y el barro.
Desde Chilamate pedalearon hasta Magsasay Lodge, después
pasaron por la
Tigra y Tirimbina en dirección a La Virgen para terminar
en la Hacienda Pozo
Azul. Aquí hicieron cabalgata y carrera hasta las plataformas
de canopy. Los competidores hicieron cuatro cables. El cuarto,
la línea
más larga de esa
operación de canopy, cruzaba el río Sarapiquí mediante
320 metros de cable.
Luego se montaron en las balsas para hacer rafting y concluir
de forma
divertida, atravesando un par de rápidos del Sarapiquí en
neumático hasta la meta, terminando así la competencia
que fue bastante difícil.
Definitivamente una excelente introducción para los
más novatos.
La organización puso mucho empeño en esta categoría,
pues su objetivo era
abrir un espacio a nuevos competidores y fomentar la participación
de los
atletas que quisieran hacer la ruta solos o en parejas. No
fue un recorrido
fácil, pero tuvo sus ventajas, pues los atletas no requirieron
tener
conocimientos en navegación. Toda la ruta estuvo muy
bien marcada, para que
nadie se perdiera. Además, se incluyó una buena
variedad de disciplinas como
mountain bike, cabalgata, canopy y rafting. Otro punto fuerte
fue la
premiación, pues a los ganadores se les otorgaron premios
como dinero en
efectivo, cenas, paseos, certificados de compras, entre otros.
Un buen
incentivo para todos los participantes que disfrutaron al máximo
de los
paisajes y de la experiencia.