En este caso y muchos otros no queremos que eso suceda. No queremos
que excelentes actuaciones que dejan el nombre del país muy
en alto queden relegadas a un pequeño espacio. Los logros
y especialmente un campeonato mundial hay que celebrarlos. Porque
sí, en Costa Rica tenemos campeones mundiales.
El pasado domingo 29 de octubre se celebró en Hawai el Campeonato
Mundial Nissan Xterra 2006. Esta es una competencia de triatlón
de montaña que reúne a los mejores atletas del orbe
en esta disciplina. Durante todo el año y en diferentes partes
del mundo se realizan eventos clasificatorios para llevar a Hawai
lo mejor de lo mejor. Este año, Rom Akerson, destacado ciclista,
corredor de aventura y triatleta tico, pudo participar y se coronó campeón
mundial en la categoría de 20 a 24 años, dejando una
excelente impresión de la capacidad de los atletas nacionales.
La oportunidad le llegó cuando a mediados de setiembre, durante
la última fecha del Tour Xterra Costa Rica,
Ted Kozlo , delegado de la organización
mundial estuvo de visita en el país. El nivel de organización
y competición lo dejaron asombrado por lo que otorgó cinco
invitaciones para participar en el Campeonato Mundial. Por falta
de patrocinio no se pudo aprovechar esos cupos y solo Rom voló a
Hawai a representar a Costa Rica.
Además de estas invitaciones, el país fue elegido
como parte del Tour Global Xterra para el año que viene, otra
gran noticia para el deporte nacional, especialmente para el triatleta
Franklin Chavarría, organizador.
La actuación de Rom fue excepcional. Se enfrentó a
triatletas ganadores de medallas olímpicas, campeones de sus
países y ganadores del Ironman, la elite mundial.
Aparte de su medalla, sus tiempos lo dicen todo. Akerson concluyó la
competencia con un récord final de 2:57:43 delante de Luke
Way de Canadá (3:04:10) y Max Renko de Austria (3:09:16).
En el ranking general se ubicó de #17 solo a 15 minutos de
Hamish Carter de Nueva Zelanda, ganador absoluto de la prueba.
Rom es solo un ejemplo más de que hay que volver los ojos
y prestarle mucha atención a otros deportes, donde atletas,
entrenadores y familiares se sacrifican para poder dar el máximo
no solo en el país si no más allá de nuestras
fronteras, con recursos limitados.
Está más que claro que hay material humano de sobra para
que Costa Rica destaque en el deporte mundial, pero tiene que haber
un cambio en la mentalidad de patrocinadores, seguidores y medios de
comunicación para dirigir los esfuerzos hacía quienes
sí logran resultados. Es ahí donde tiene que estar el
apoyo.